Los argumentos para apropiarse y decidir sobre suelos conservados por las comunidades originarias y comunidades vulnerables, siguen siendo aquellas basadas en la usurpación de los derechos elementales y obedecen a las formas más abusivas de relación social, ¿Cuándo cambiará positivamente esta situación?, ¿qué poder podría incrementarse en los débiles para afrontar el abuso y la deshumanización de las decisiones?, ¿dónde queda la Justicia y la Igualdad plasmada en las Constituciones desde hace casi 190 años?, ¿para qué sirven estos textos y por qué ganan tanto los que lo hacen?
El cambio de "poder" al parecer se ha dado en todo, del Estado a las Corporaciones, de los nodos a las redes, pero menos en quienes los ostentan; sin embargo esta afirmación, también resulta tibia, si observamos que es el comportamiento de quienes siempre tienen el poder, quienes no lo cambian.
Las obvias diferencias entre humanos, nos hace olvidar que tenemos algo en común, “nuestro valor, el valor de ser humanos”.